Sachtler ™
A Vitec Group brand
En la actualidad, antes de que un producto salga al mercado le preceden intensas reuniones de diseño, costosos ensayos de material y diseños en el ordenador. En los inicios, en el año de fundación 1958, cuando la sede de Sachtler aún se hallaba en un garaje-taller situado en las afueras de Múnich, el desarrollo de producto era bien distinto:
Desarrollo de producto junto a una taza de café
Leonhard Jaumann es hoy en día ingeniero de desarrollo en Sachtler. Su colaboración con Wendelin Sachtler se inició en el año 1971 cuando, siendo aún estudiante, entró a trabajar en el garaje-taller. Aquella época le marcó: "Entonces trabajábamos mucho con diseños a mano alzada, que desarrollábamos en el escritorio, discutíamos y modificábamos de inmediato en caso necesario. Gente del mundo del cine pasaba a tomar un café y participaban en las discusiones. No existían especificaciones por escrito, ya que Wendelin Sachtler seguía de cerca nuestro trabajo en la mesa de diseño."
Bastones de esquí como tubos de trípode
El éxito de Wendelin Sachtler obedece, según Jaumann, no sólo a la proximidad al sector, sino también a su voluntad indómita de fabricar simplemente los mejores productos. "Fue un manitas y un inconformista innovador. Cuando vio por primera vez a los esquiadores de fondo marchar con unos bastones de esquí de tubo de fibra de carbono, hizo todo lo posible para conseguir ese material. Con ese material pudo fabricar trípodes mucho más ligeros que la competencia." Las fases de planificación eran por lo general bastante breves y existía una gran espontaneidad a la hora de experimentar nuevas ideas. "Wendelin Sachtler continuó mucho tiempo participando en el diseño de los productos, eligiendo el material adecuado, puliendo detalles y experimentando nuevos principios," recuerda Jaumann.
Cosas que nunca cambian
Pero el interés de Wendelin Sachtler no se ceñía exclusivamente a la tecnología y el diseño de nuevos productos. Lo que hoy en día gestionan los departamentos de marketing y ventas, hace 50 años lo hacía todavía él mismo. "Él entabló los primeros contactos internacionales, mantuvo interminables entrevistas de venta e incluso ayudaba a montar los stands de feria," recuerda Jaumann. Pero hay una cosa que desde entonces no ha cambiado. "Wendelin Sachtler quería que los productos hablasen por sí mismos y que convencieran a los profesionales del sector por su calidad y funcionalidad. Por eso procuró desde el primer momento que sus productos fueran reconocidos en todo el mundo. Con la característica "S" creó un logotipo impactante para sus productos."